MADERA DE HERMANOS, PALEMANÍA Y ASOCIACIÓN JUGUETEAMOS

PALEMANIA Y JUGUETEAMOS, DOS CARAS DE LA MISMA MONEDA

En cajasnidorecicladas.com, siempre decimos que nuestro material no es «basura», sino recursos fuera de lugar. Pero hoy quiero ir un paso más allá. Hoy no vamos a hablar solo de madera de palet o de tapones de corcho; vamos a hablar de personas. En el mundo de la madera, un nudo en la tabla o una veta retorcida se consideran defectos en una fábrica de muebles en serie. Sin embargo, en una caja nido artesanal, ese nudo le da carácter, resistencia y una textura que muchas aves agradecen. Con las personas pasa algo similar: la neurodiversidad no es una tara, es una configuración distinta que, en el entorno adecuado (como el taller de Jugueteamos), produce resultados de una precisión y una honestidad imposibles de encontrar en un entorno «normal». Recordemos que «normal» hace referencia a un término matemático, nada más.

A menudo, la sociedad etiqueta a ciertos materiales como «inservibles» y a ciertas personas como «diferentes» o «limitadas». En mi colaboración con la asociación jugueteamos.com, hemos descubierto que ambos prejuicios son igual de erróneos. Cuando unimos la madera recuperada y la artesanía sostenible con la inclusión social de personas con autismo, no solo estamos fabricando refugios para aves o regalos de empresa. Estamos construyendo una sociedad más justa, pieza a pieza. Esta es la base de «Madera de Hermanos».

Construir algo con materiales diferentes (naturaleza, tamaño y grosor) bajo la premisa de no generar más del 3% de residuos, implica mucha creatividad o siendo mucho más «cool», mucha más I+D+i. Haciendo un paralelismo, podríamos decir que esa madera es «neurodiversa»: ha vivido, tiene una historia y su ‘imperfección’ es precisamente lo que la hace encajar en un ecosistema real. Esa madera no necesita ser ‘arreglada’ para parecer nueva; solo necesita ser comprendida y puesta en el lugar donde su «talento» brille.

RECIRCULAR MADERA ES, EN REALIDAD, RECIRCULAR DIGNIDAD

Hace unos meses subíamos un post donde hablaba del atentado imperdonable de usar madera de grandes árboles para hacer mesas grandiosas y artículos de carpintería singular. Detrás de cualquier taco de madera, hubo una vez un ser vivo con más dignidad que algunas de las personas que nos rodean. Por eso mismo, lo que la sociedad descarta por «tarado» o «defectuoso», la naturaleza y yo mismo, lo reclamamos como «especial» y «funcional». En Palemania y bajo el liderazgo de Javier Martínez Saura, la Asociación JugueTEAmos, comparte nuestra premisa de que lo nuevo, lo ostentoso o lo costoso, no necesariamente es lo más adecuado. Su equipo de voluntarios realiza de forma artesanal todo tipo de regalos personalizados con los materiales que son descartados de la cadena logística.

Nuestro «Madera de Hermanos», tiene algo que la lógica pura no puede fabricar: coherencia humana. De la misma forma que la sociedad ve un palet viejo y ve basura, es fácil ver a una persona con autismo como alguien con limitaciones. Sin embargo, muchas de estas personas «diferentes», son capaces de fabricar algo que otras no harían con ese mimo y dedicación. Además, la palabra «hermanos», quita todo el barniz de «caridad» que a veces suena frío y distante. «Hermanos» implica «igualdad, equipo y protección». Nos dice que estamos todos en el mismo barco y que remamos en la misma dirección.

En la naturaleza no hay desechos, todo se recircula. Visitar el taller de JugueTEAmos es constatar que no se desperdicia ni una arandela, ni un taco de palet. Aplicar eso mismo a la sociedad, es recircular oportunidades para algunas de las personas que el sistema intenta dejar varadas en un rincón. Pensamos que esto es «sostenibilidad de verdad» y no la que se vende en los anuncios de televisión.

MADERA CON ALMA: REGALOS ARTESANALES E INCLUSIÓN SOCIAL

Una caja nido o un juguete educativo no solo son objetos técnicos. Detrás llevan el esfuerzo y la superación de personas que ven el mundo de otra manera. Esa «madera de hermanos» no solo refugia aves, no solo educa desde la empatía y la creatividad, sino que construye oportunidades. Muchas personas con autismo tienen una capacidad de concentración y un perfeccionismo en tareas manuales que al resto, nos resulta asombroso. Ese tipo de capacidades imprimen un sello de calidad para algunos productos, difícil de igualar.

Para entender esta colaboración, hay que entender qué hacen en la asociación. Aunque se fabriquen regalos de madera reciclada, no se trata de un taller de carpintería al uso; es un espacio de libertad y aprendizaje donde la madera es el hilo conductor. El autismo no es una enfermedad que haya que «curar», es una forma distinta de procesar la realidad. En el taller, esa visión detallista, metódica y profundamente honesta de la vida, se traslada a la madera.

Trabajar con madera de palet requiere mucha paciencia y esfuerzo. Hay que desclavar, lijar, cortar, emparejar, quitar imperfecciones y ver más allá de la suciedad, para quedarnos con la tabla que hay detrás. Con el ser vivo que hubo y podemos darle la oportunidad de que siga dando vida. Es un proceso de transformación mutua. Mientras el operario recupera la madera, la madera ayuda al operario a desarrollar habilidades motrices, sociales y, lo más importante, de autoestima.

MÁS ALLÁ DEL RECICLAJE, LA REGENERACIÓN SOCIAL

El pino de los palets es una madera viajera, sufrida y extremadamente resistente. Ha cruzado fronteras cargando mercancías y, normalmente, su destino final es la trituradora, la estufa o el vertedero. Los palets que se desechan en la parte de la empresa logística, son rescatados en un ejercicio de humildad. Para quien no lo sepa, es además un proceso terapéutico.

Ver cómo una tabla sucia y olvidada se convierte, gracias a tus propias manos, en el hogar donde un Carbonero Común criará a su prole, es una lección de vida muy poderosa. En jugueteamos.com, este ciclo de «muerte y resurrección» del material resuena con la experiencia de la inclusión: todos tenemos un valor, solo necesitamos el entorno adecuado para demostrarlo.

Se nos llena la boca de «Economía Social y Economía Circular» (ESG). Sin embargo, hay pocas empresas con la visión y los valores de PALEMANIA, ya que ellos no manejan caridad, sino justicia productiva. Los materiales que cede altruistamente a JugueTEAmos, no sólo son socialmente responsables, sino que además, son manipulados con gran pericia técnica y garantía de trazabilidad.

EL VALOR EDUCATIVO DE «JUGUETEAMOS»

La asociación no solo trabaja la madera; educa a través del juego. En su web, jugueteamos.com, se ve reflejada esa pasión por el aprendizaje lúdico. En otras palabras, cuando entramos en el taller de carpintería, las etiquetas desaparecen. Ya no hay «personas con autismo» y «personas sin autismo»; solo hay maestros y alumnos compartiendo un trozo de lija y un propósito común. Cuando nos hacemos eco de iniciativas como esta y colaboramos de forma activa, nos damos cuenta de que cuanto más das, más tienes. Esa es la verdadera mentalidad de abundancia. La abundancia no consiste en hacerse rico y poder comprar muchas cosas, nada que ver. La abundancia tiene que ver con dar y recibir. Pero primero DAR. Y eso precisamente es lo que hacen en PALEMANIA y JugueTEAmos; dar y multiplicar, recibir y sentirse mejor.

PEQUEÑOS REFUGIOS para GRANDES CAMBIOS…….

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Este artículo no ha sido escrito con IA ni AI.

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